Los valoradores automáticos se utilizan en numerosos laboratorios de control de calidad, pero no siempre se perciben como una solución transversal.
En realidad, una misma plataforma de valoración puede intervenir en aplicaciones muy diferentes según el sector, el tipo de muestra y el parámetro que se quiera determinar.
Acidez en alimentos y bebidas, alcalinidad en aguas, cloruros en cemento, número de acidez en productos petrolíferos, vitamina C, calcio, metales, surfactantes o isocianatos son algunos ejemplos de aplicaciones que pueden abordarse mediante valoración potenciométrica.
¿Quieres ver cómo funciona un sistema de valoración automática y conocer algunas de sus posibilidades?
Por eso, antes de elegir un equipo, conviene plantear una pregunta sencilla:
A partir de ahí es posible definir la técnica, el método y la configuración más adecuada.
Alimentación y bebidas
La industria alimentaria es uno de los ámbitos donde la valoración tiene una presencia más habitual dentro del control de calidad.
Acidez
La determinación de acidez puede formar parte del control de materias primas, productos intermedios o producto terminado.
En el guion del sistema KEM AT-710 se mencionan específicamente aplicaciones de acidez en vino, leche y bebidas.
Automatizar este tipo de análisis permite reducir la dependencia de la intervención manual y trabajar con un método más estandarizado entre diferentes operadores.
Vitamina C
Otra de las aplicaciones contempladas es la determinación de vitamina C en bebidas.
Cuando este análisis forma parte de una rutina frecuente, la automatización puede ayudar a mejorar la repetibilidad y reducir el tiempo dedicado a tareas manuales.
Calcio
También se contempla la determinación de calcio en comprimidos, una aplicación que conecta la valoración automática con determinados controles en productos nutricionales o farmacéuticos.
En todos estos casos, la cuestión principal no es únicamente qué equipo utilizar, sino conocer bien:
tipo de muestra → parámetro → concentración esperada → método → frecuencia de análisis
Agua y medio ambiente
El análisis de aguas es otro de los grandes campos de aplicación de la valoración automática.
Alcalinidad
La alcalinidad en aguas es una de las aplicaciones mencionadas para la valoración potenciométrica.
Automatizar este análisis puede ser especialmente interesante cuando el laboratorio procesa un número elevado de muestras o cuando diferentes técnicos ejecutan el mismo método.
Cloruros
La determinación de cloruros en aguas también puede realizarse mediante valoración.
La automatización permite controlar de forma más consistente la dosificación y la detección del punto final, reduciendo la dependencia de la apreciación visual.
COD
El guion KEM también incluye COD en aguas residuales entre las aplicaciones de mercado.
Cuando este tipo de análisis forma parte de una rutina de laboratorio, conviene estudiar si la automatización puede mejorar productividad, repetibilidad y trazabilidad.
Petroquímica
En laboratorios relacionados con combustibles, aceites y productos derivados del petróleo, la valoración también puede desempeñar un papel importante.
TAN / número de acidez
Una de las aplicaciones destacadas es la determinación del TAN o número de acidez en productos petrolíferos.
Este parámetro puede formar parte de controles de calidad o seguimiento de determinados productos.
Cuando se realizan análisis de forma rutinaria, el uso de un valorador automático permite estandarizar el procedimiento y reducir la intervención manual del operador.
Además, en determinadas configuraciones, la posibilidad de separar la pantalla de la unidad de medición puede ser útil cuando se trabaja con muestras o reactivos que requieren una manipulación más controlada.
Construcción y cemento
La valoración automática no está limitada a los sectores tradicionalmente asociados al laboratorio químico.
También puede utilizarse en materiales de construcción.
Cloruros en cemento y hormigón
El guion del KEM AT-710 identifica específicamente la determinación de cloruros en cemento y hormigón.
Esta aplicación muestra hasta qué punto la valoración potenciométrica puede utilizarse en mercados muy diferentes.
Para laboratorios que realizan estos controles de forma repetitiva, automatizar el análisis puede facilitar la estandarización entre técnicos y mejorar la documentación de los resultados.
Detergencia
La industria de detergentes y productos de limpieza también puede presentar aplicaciones interesantes para la valoración automática.
Surfactantes
Entre las aplicaciones mencionadas se encuentra la determinación de surfactantes en detergencia.
En este tipo de controles, la automatización puede ser especialmente útil cuando el laboratorio necesita ejecutar el mismo procedimiento de forma frecuente y reproducible.
La ventaja no está únicamente en reducir tiempo de operación, sino también en trabajar con un método más consistente entre diferentes análisis.
Farma y cosmética
Los sectores farmacéutico y cosmético requieren procedimientos analíticos bien definidos y una elevada atención a la trazabilidad.
En el guion KEM, estos sectores aparecen entre los mercados objetivo de la plataforma de valoración automática.
Valoraciones potenciométricas
Dependiendo de la aplicación, pueden existir determinaciones relacionadas con concentración, composición o determinados analitos que puedan abordarse mediante valoración potenciométrica.
Entre las aplicaciones explícitamente mencionadas en el guion aparece el calcio en comprimidos.
Determinación de agua mediante Karl Fischer
Cuando el parámetro que se quiere determinar es específicamente el contenido de agua, la técnica a estudiar es Karl Fischer.
En este artículo no se detallan aplicaciones concretas por tipo de muestra porque deben basarse en la documentación específica del equipo Karl Fischer correspondiente.
La elección dependerá de factores como: muestra → contenido esperado de agua → método → frecuencia de análisis → necesidades de automatización
Química y polímeros
La industria química es probablemente uno de los ámbitos donde la diversidad de aplicaciones es mayor.
Isocianatos
El guion KEM menciona expresamente la determinación de isocianatos en poliuretanos.
Esta es una buena muestra de cómo la valoración automática puede integrarse en controles muy específicos de procesos o productos químicos.
Metales
También se incluye la determinación de metales en baños de galvanizado.
En laboratorios que controlan de forma rutinaria la composición de baños químicos, automatizar la valoración puede facilitar el seguimiento y reducir el tiempo de intervención del operador.
Otras aplicaciones químicas
Dependiendo del método, la muestra y el parámetro, la valoración potenciométrica puede utilizarse en diferentes controles dentro de laboratorios químicos.
Por eso, en este sector es especialmente importante no partir del equipo, sino de la aplicación concreta.
La primera decisión consiste en identificar qué se quiere medir.
Si el objetivo es determinar concentración, acidez, alcalinidad, cloruros, TAN, vitamina C, calcio, metales, COD, isocianatos o surfactantes:
→ Valoración potenciométrica
Si el objetivo es determinar específicamente el contenido de agua o humedad de una muestra:
→ Karl Fischer
A partir de ahí hay que estudiar la aplicación en detalle.
MUESTRA
↓
PARÁMETRO A DETERMINAR
↓
¿Concentración / acidez / alcalinidad / cloruros / etc.?
↓
VALORACIÓN POTENCIOMÉTRICA
¿Contenido de agua?
↓
KARL FISCHER
No todas las aplicaciones requieren la misma configuración y no todas las muestras se comportan de la misma forma.
Por eso, la selección debe realizarse siempre en función del método real del laboratorio.
Una plataforma que puede crecer con la aplicación
Una de las ventajas de trabajar con una plataforma de valoración automática es la posibilidad de adaptar la solución a las necesidades actuales y ampliarla en el futuro.
En el caso de la serie AT-710, el sistema puede configurarse en diferentes niveles y crecer posteriormente con elementos como buretas adicionales, electrodos, software o cambiadores automáticos de muestras.
Esto permite plantear una implantación progresiva: empezar con una aplicación concreta y ampliar la automatización a medida que aumenta el número de muestras o aparecen nuevos métodos.
La clave está en evitar seleccionar un equipo únicamente por especificaciones.
La mejor elección parte siempre de cuatro preguntas:
¿Qué sector?
¿Qué muestra?
¿Qué parámetro?
¿Cuántos análisis se realizan?
Con estas respuestas es mucho más sencillo identificar la técnica y definir la configuración adecuada.
En Labprocess trabajamos con soluciones de valoración potenciométrica y Karl Fischer para diferentes sectores y tipos de laboratorio.
Si ya sabes qué parámetro necesitas determinar, puedes consultar nuestros valoradores y estudiar qué configuración puede adaptarse mejor a tu aplicación.
Para la determinación específica del contenido de agua, también puedes consultar nuestras soluciones de valoración Karl Fischer.
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