arrow_right
pH y redoxarrow_right
Conductividadarrow_right
Oxígenoarrow_right
Multiparamétricosarrow_right
Electrodos ion selectivoarrow_right
Valoradores automáticosarrow_right
Rotavaporesarrow_right
Temperaturaarrow_right
Medidores de humedadarrow_right
Actividad de aguaarrow_right
Termohigrómetrosarrow_right
Fotómetrosarrow_right
Refractómetrosarrow_right
Turbidímetrosarrow_right
Espectrofotómetrosarrow_right
Dataloggersarrow_right
Incubadoras y cámaras climáticasarrow_right
Estufas de laboratorioarrow_right
Baños para laboratorioarrow_right
Centrífugasarrow_right
Agitadores de laboratorioarrow_right
Refrigeradores y congeladoresarrow_right
Balanzas de laboratorioarrow_right
Medidores de calidad de aceitearrow_right
Puntos de fusiónarrow_right
Otros instrumentosarrow_right
HomogeneizadoresEl pH óptimo en piscinas debe de estar entre un valor de pH de 7,2 a 7,8 pH, ya que en estos valores es cuando los desinfectantes, especialmente el cloro, presentan una mayor efectividad. Cuando nos encontramos ante un agua que tiene un nivel de acidez elevado (pH inferior a 7,0) empieza a producirse una corrosión en aquellos accesorios que forman parte del recinto de la piscina y que están en contacto con su agua; por contra, un agua con un valor de pH demasiado alcalino (> pH 7,8) favorecerá que se formen incrustaciones calcáreas y el cloro perderá efecto desinfectante sobre el agua. Para su medida basta disponer de un pHmetro sencillo, tipo Tester, como los XS, G-PHT1 o el G-PHT5.