arrow_right
pH y redoxarrow_right
Conductividadarrow_right
Oxígenoarrow_right
Multiparamétricosarrow_right
Electrodos ion selectivoarrow_right
Valoradores automáticosarrow_right
Rotavaporesarrow_right
Temperaturaarrow_right
Medidores de humedadarrow_right
Actividad de aguaarrow_right
Termohigrómetrosarrow_right
Fotómetrosarrow_right
Refractómetrosarrow_right
Turbidímetrosarrow_right
Espectrofotómetrosarrow_right
Dataloggersarrow_right
Incubadoras y cámaras climáticasarrow_right
Estufas de laboratorioarrow_right
Baños para laboratorioarrow_right
Centrífugasarrow_right
Agitadores de laboratorioarrow_right
Refrigeradores y congeladoresarrow_right
Balanzas de laboratorioarrow_right
Medidores de calidad de aceitearrow_right
Puntos de fusiónarrow_right
Otros instrumentosarrow_right
Homogeneizadores- Tamaño: la dispersión de la luz depende en gran medida de la relación entre el tamaño de partícula y la longitud de onda de la luz incidente
- Forma: especialmente para partículas más grandes
- Naturaleza reflectante de la partícula: algunas partículas, como el carbón activado, también pueden absorber la luz
- Movimiento de partículas suspendidas de material inorgánico (limo, arena), material orgánico y microorganismos (seres vivos)
La luz que viaja a través del líquido choca con las partículas en suspensión y se refleja en todas las direcciones, lo que lleva a la percepción de turbidez u opacidad. Esta dispersión dependerá de la forma de la partícula (redonda, plana, irregular…), de su naturaleza reflectante (opacas o reflectantes), así como de su tamaño, con relación a la longitud de onda de la luz incidente.